01 enero 2010

ENCICLOPEDIA MARIANA VIRTUAL - TOMO 1 - PREDESTINACIÓN DE MARÍA



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LA PREDESTINACIÓN DE LA VIRGEN MARÍA



000 ¿Desde antes de la Creación del Mundo?

"Después de la caída del hombre mostró Dios a los ángeles la forma en que deseaba reparar la humanidad caída. He visto en el trono de Dios, en la adorable Trinidad, un movimiento de las Personas divinas. He visto los coros de los ángeles, y como Dios les reveló de qué modo quería Él reparar la humanidad caída en el pecado. Al oírlo he visto una alegría indescriptible en todos los coros angélicos. Vi aquella colinita de cristal y de piedras preciosas, donde estuvo Adán, ser llevada hasta el trono de Dios por los ángeles. Este montículo estaba relleno, creció, se hizo un trono, una torre y se extendió de modo que lo cubría todo. Vi los nueve coros de los ángeles en torno de esta torre y sobre estos ángeles, en los cielos, la imagen de la Inmaculada Virgen. Era María, no en el tiempo: era María, en Dios y en la eternidad. Era algo que venía de Dios. La Virgen entró en la torre, que se abrió y se fundió el todo en uno. En ese momento vi salir algo de la Santísima Trinidad y entrar en la torre. Entre los ángeles he visto como un ostensorio en el cual todos trabajaban. Parecía también una torre con algunas figuras misteriosas; entre ellas vi dos figuras que se daban la mano mutuamente. Este Ostensorio crecía y se volvía más esplendoroso y magnífico. He visto salir de Dios algo entre los coros de los ángeles y penetrar en el Ostensorio, algo sagrado, que se hacía más perceptible a medida que se acercaba al Ostensorio. Me pareció que era el germen de la bendición divina para una descendencia pura que Dios había dado a Adán y que le quitó al punto que estaba por escuchar la voz de Eva y consentir en gustar de la fruta prohibida. Este germen de bendición fue dado después a Abraham y quitado a Jacob cuando luchaba con el ángel. Más tarde pasó, por medio de Moisés, al interior del Arca de la Alianza y, finalmente, se le dio a Joaquín, padre de María, para que pudiera ella ser concebida tan pura e inmaculada como fue sacada Eva del costado de Adán sumergido en el sueño por Dios. El Ostensorio entró también en la torre primera. Vi preparar por los ángeles un cáliz de la misma forma que el cáliz de la última Cena, el cual también fue a entrar en la torre. En la parte exterior derecha de la torre se veía, como sobre una nubecilla, una espiga de trigo y una vid entrelazados como dos manos que se enlazan. De esta unión nacía como un árbol genealógico, sobre cuyas ramitas había pequeñas figuras de hombres y mujeres que se daban las manos. El último brote terminaba en una cuna con el Niño. He visto, pues, en cuadros el misterio de la Redención como promesa hasta cumplirse los tiempos, como también los efectos de una acción contraria diabólica. Finalmente vi sobre la colinita o peña luminosa un grande y espléndido Templo, que era la Una, Santa y Católica Iglesia, que lleva en sí, viviente, la salud de todo el universo. En todos estos cuadros había una maravillosa correlación entre una cosa y otra. Vi que aún lo malo y perverso, que era echado a un lado por los ángeles, servía al fin para el mayor desarrollo de la salvación y redención. Así vi levantarse el templo antiguo desde abajo, parecido a la Iglesia santa; pero no tenía torre. Era bastante grande; pero fue echado a un lado por los ángeles y quedó inclinado de un costado. Vi aparecer una concha marina (culto idolátrico) que pretendió entrar en el templo; pero fue echada a un lado por los ángeles guardianes. Luego vi aparecer una torre ancha y roma (pirámide egipcia), a través de cuyas puertas cruzaban numerosas caras como las de Abraham y los hijos de Israel. Esto indicaba la esclavitud de los judíos en Egipto. También esta pirámide fue echada a un lado, como otra torre egipcia de varios pisos, que significaba la observación vana de las estrellas, la astrología y la adivinación. Finalmente vi un templo egipcio, el cual también fue echado de lado, quedando inclinado sobre su base. Por último vi en un cuadro sobre la tierra, cómo Dios anunciaba a Adán la redención, donde aparecía una Virgen que le había de traer la perdida salud y salvación. Adán, empero, no supo cuando se había de realizar esto, y así lo vi, más tarde, muy triste al ver que Eva le daba los primeros hijos y posteriormente una hija. Vi a Noé y su sacrificio, durante el cual recibió la bendición de Dios. Luego tuve visiones de Abraham, de su bendición y de la promesa de Isaac. Vi como esta bendición de la primogenitura pasaba de un primogénito a otro, siempre como sacramental. Vi que Moisés recibió el misterio (el germen de la pura descendencia quitado a Adán) en la noche de la salida de Egipto y que sólo Aarón tenía conocimiento de la existencia de tal misterio y sacramento. Vi este misterio guardado en el Arca de la Alianza, y que sólo el Sumo Sacerdote y algunos santos, por revelación de Dios, tenían conocimiento de la existencia de este misterio. Así vi el curso de este misterio: pasaba del árbol genealógico de Jesús hasta Joaquín y Ana, que fueron los consortes más puros y santos de todas las edades, de quienes debía nacer María, inmaculada Virgen. Desde ese momento, era María misma el arca que contenía el misterio en su realización"., Visiones de Ana Catalina Emmerick, Tomo II, Libro I, Tomo 4, Cap. VII, Pág., 25.

001 ¿Qué es la Predestinación?

Es el acto supremo por el cual Dios, Uno y Trino elige desde la Eternidad y destina a una persona para una misión bastante especial: ¡A la Santísima Virgen María! Amén.

"Todo el Universo es un boceto de Jesucristo. Cuando Dios creaba las estrellas pensaba en el futuro Jesucristo. Cuando colmaba el mar de peces y el bosque de perfumes, pensaba en Jesucristo que iba a ser el centro del mundo y de la historia. Ni el aire, ni la naturaleza, ni Dios, hacen sus obras de un solo golpe. Todos avanzan lentamente.

Primero se hacen largos esquemas. Cuando se acerca el tiempo de la llegada de Cristo, Dios hace los últimos esbozos, antes de la obra maestra. El último boceto, antes de llegar a la obra maestra y adorable, es María Purísima. Ella es la más admirable obra de las manos divinas antes de esculpir al Divino Jesucristo"., Cfr. "La Virgen María", Pbro. Rafael García Herreros, El último Boceto, #VII, Pág., 17 ( 1986 ).

002  ¿Fue predestinada la Santísima Virgen María?

Sí, fue predestinada por Dios Padre desde la Eternidad para ser Madre de la Segunda Persona de la Santísima Trinidad, Nuestro Señor Jesucristo y la Corredentora del género humano.

"Todos habíamos pecado en Adán. Todo estaba manchado a la Venida del Salvador, menos María. Él la eximió por un privilegio especial, de la ley del pecado. Era imposible que la que iba a ser madre de Cristo, estuviera manchada hasta sus entrañas, y fuera un templo profanado y violado por la presencia de Satanás"., Cfr. "La Virgen María", Pbro. Rafael García Herreros, Ob.Cit. #VII, Pág., 18 ( 1986 ).

003 ¿Cuáles fueron los efectos de esta predestinación?

Dios, Uno y Trino enriqueció a la Santísima Virgen María con su gracia y con todos los dones espirituales y corporales.

"Nuestra Señora estaba plena del Espíritu Santo, pero el Señor quiso que estuviese presente en la preparación y en la realización del gran acontecimiento de Pentecostés a fin de que nunca olvidemos la íntima unión que siempre ha existido entre el Espíritu Santo y María 'que concibió por obra de Él' y que por ser la Madre de la Iglesia tiene que ayudarnos con su intercesión y con su ejemplo a pedir y conseguir la efusión de este Divino Espíritu que es el alma de esa Iglesia"., Cfr. "El Espíritu actúa en Nosotros", Obispo Mons. Alfonso Uribe Jaramillo, #22, Pág., 51 ( 1975 ).

004 ¿Qué nos dice la Venerable Sor María de Jesús de Agreda?

"El Señor me poseyó en el principio de sus caminos. En Dios no hubo caminos, ni su divinidad los había menester, pero hízolos para que por ellos le conociésemos y fuésemos a él todas las criaturas capaces de su conocimiento. En este principio, antes que otra cosa alguna fabricase en su idea y cuando quería hacer sendas y abrir caminos en su mente Divina, para comunicar su divinidad, para dar principio a todo, decretó primero criar la humanidad del Verbo, que había de ser camino por donde los demás habían de ir al Padre. Y junto con este decreto estuvo el de su Madre Santísima, por quien había de venir su divinidad al mundo, formándose y naciendo de ella Dios y hombre"., Cfr., 'Mística Ciudad de Dios', Primera Parte, Libro I, Capítulo V, Artículo 55, Pág., 38.

"Artículo 251. Y como todo esto era nuevo en la tierra, y no pudo venir de ella, dice que bajaba del cielo. Y aunque por el común orden de la naturaleza desciende de Adán, pero no viene por el camino real y ordinario de la culpa, sendereado de todos los predecesores hijos de aquel primer delincuente. Para sola esta Señora hubo otro decreto en la divina predestinación y se abrió nueva senda por donde viniese con su Hijo santísimo al mundo, sin acompañar en el orden de la gracia a otro alguno de los mortales ni que alguno de ellos la acompañase a ella y a Cristo nuestro Señor. Y así bajó nueva desde el cielo de la mente y determinación de Dios. Y cuando los demás hijos de Adán descienden de la tierra, terrenos y maculados por ella, esta Reina de todo lo criado viene del cielo, como descendiente sólo de Dios por la inocencia y gracia; que comúnmente decimos viene alguno de aquella casa o solar de donde desciende y desciende de donde recibió el ser que tiene. Y el ser natural de María santísima, que recibió por Adán, apenas se divisa mirándola Madre del Verbo eterno y como a su lado del eterno Padre, con la gracia y participación que para esta dignidad recibió de su divinidad. Y siendo esto en ella el ser principal, viene a ser como accesorio y menos principal el ser de la naturaleza que tiene; y así el evangelista miró a lo principal, que bajó del cielo, y no a lo accesorio, que vino de la tierra".
 
005 ¿Qué nos dice el Catecismo de la Iglesia Católica?

"Dios envío a su Hijo" (Ga. 4,4), pero para "formarle un cuerpo" (Cf. Hb 10, 5) quiso la libre cooperación de una criatura. Para eso desde toda la Eternidad, Dios escogió para ser la Madre de su Hijo, a una hija de Israel, una joven judía de Nazaret en Galilea, a 'una virgen desposada' con un hombre llamado José, de la Casa de David; el nombre de la Virgen era María" ( Lc. 1,26-27 ):

El Padre de las misericordias quiso que el acontecimiento de la que estaba predestinada a ser Madre precediera a la encarnación para que, así como una mujer contribuyo a la muerte así también otra mujer contribuyera a la vida (LG 56; cf 61 )"., Cfr. "Catecismo de la Iglesia Católica", Primera Parte, Párrafo 2, Artículo de Fe # 488, Págs., 114 - 115 (1992).

"Canon 489 A lo largo de toda la Antigua Alianza, la misión de María fue preparada por la misión de algunas santas mujeres. Al principio de todo está Eva: a pesar de su desobediencia, recibe la promesa de una descendencia que será vencedora del Maligno (cf. Gn 3, 15) y la de ser la madre de todos los vivientes (cf. Gn 3, 20). En virtud de esta promesa, Sara concibe un hijo a pesar de su edad avanzada (cf. Gn 18, 10-14; 21,1-2). Contra toda expectativa humana, Dios escoge lo que era tenido por impotente y débil (cf. 1 Co 1, 27) para mostrar la fidelidad a su promesa: Ana, la madre de Samuel (cf. 1 S 1), Débora, Rut, Judit, y Ester, y muchas otras mujeres. María "sobresale entre los humildes y los pobres del Señor, que esperan de él con confianza la salvación y la acogen. Finalmente, con ella, excelsa Hija de Sión, después de la larga espera de la promesa, se cumple el plazo y se inaugura el nuevo plan de salvación" (LG 55)".

  Me pareció que era el germen de la bendición divina para una descendencia pura que Dios había dado a Adán y que le quitó al punto que estaba por escuchar la voz de Eva y que le quitó al punto que estaba por escuchar la voz de Eva y consentir en gustar la fruta prohibida.

Este germen de bendición fué dado después a Abrahám (Gén. 16, 10) y quitado a Jacob cuando luchaba con el ángel (Gén. 32, 22 - 32).

Más tarde pasó, por medio de Moisés, al interior del Arca de la Alianza ( Éx. 37, 1-9 ), y, finalmente, se la dio a Joaquín, padre de María, para que pudiera ella ser concebida tan pura e inmaculada como fué sacada Eva del costado de Adán sumergido en el sueño por Dios (Gén. 2, 21 - 23)"., Cf. "Visiones del Antiguo Testamento", La Promesa de la Redención, Tercera Parte, Capítulo VII, Págs., 25-26, Tomo II, Libros I y IV. (Extractos). Con Aprobación Eclesiástica.


      RECORRIDO DEL GERMEN DE BENDICIÓN DESDE ADÁN SEGÚN LA VIDENTE



        JESÚS DE NAZARETH



                   José                 María                       Helí    


  - ADÁN 3996 A. de JS. -   



  1. De Adán y Eva este Germen de Bendición llegó así hasta David y de David hasta  José y Helí ( San Joaquín )

- ANTES DE JESUCRISTO -

ADÁN .... Año 3996 A. de JS - 1



 LA  CREACIÓN AL SERVICIO DE LA PERSONA HUMANA



"Dios hizo desfilar a los animales ante él"... "Toda la Creación servía a Adán antes del pecado"... "Su cuerpo era de una blancura tenuemente luminosa"... "Adán estaba sumido en visiones"... "Cuando Eva fué creada, yo he visto que Dios le dió algo a Adán o le inspiro algo. Me pareció que salían de Dios, en forma humana, de la frente, de la boca, del pecho y de las manos, rayos de luz que se unían en un haz de resplandores, que entró en el lado derecho de Adán de donde había sido sacada Eva. He visto que sólo Adán recibió este torrente de luz. Era el germen de la bendición de Dios. En esta bendición había como una trinidad. La bendición que recibió más tarde Abrahán por el ángel era algo parecido, pero no tan luminoso como lo recibido por Adán"., Cf. "Visiones del Antiguo Testamento", Beata Sor Ana Catalina Emmerick, Tomo II, Libros I y IV, Cap. III, Extractos, con Aprobación Eclesiástica. Ver: Génesis 2, 7 - 25.


EVA .... Año 3922  A. de JS - 1



"El hombre llamó Eva a su mujer, pues ella fue la madre de todos los que viven"., Cf. Génesis 3, 20.



  ANTES DE SU PECADO



"Eva estaba de pie, delante de Adán, y éste le dió la mano. Eran como dos niños inocentes, maravillosamente hermosos y nobles. Estaban luminosos, cubiertos de luz como si fuera un vestido fluorescente"... "Adán dio la mano a Eva, y caminaron desde el lugar donde la mujer había sido creada a través del Paraíso, examinándolo todo y gozando de la creación"... "Al principio no los veía yo frecuentemente juntos. Los veía sin deseos el uno del otro: se retiraba cada uno a su lugar de preferencia. Los animales eran indeciblemente nobles, cubiertos de un brillo tenue, y servían a nuestros primeros padres. Tenía cada uno su lugar de retiro, según su naturaleza"... "Apareció una faz luminosa delante de ellos, como la de un hombre noble y severo, de blanca y luminosa cabellera, y me pareció que, indicándoles toda la naturaleza, se la entregaba y que algo en cambio, les mandaba observar. Ellos no se mostraban cohibidos en su presencia y lo escuchaban sin mostrar temor alguno. Cuando este Ser desapareció me pareció que quedaron aún más contentos, más dichosos, y que entendían más y encontraban mayor orden en todo lo que veían en la naturaleza. Sentían un gran deseo de agradecer, y este sentimiento era mayor en Adán que en Eva"., Cf. "Visiones del Antiguo Testamento", Beata Sor Ana Catalina Emmerick, Tomo II, Libros I y IV, Cap. III y IV y V, Extractos, con Aprobación Eclesiástica.



DESPUÉS DE SU PECADO



"Después de la culpa todo quedó cambiado y alterado. Todas las formas de lo creado se relajaron y se dispersaron en mil maneras. Lo que era uno se hizo múltiple, y los hombres ya no tomaron sólo de Dios, sino sólo de sí mismos. Ahora eran  en verdad dos, y fueron luego tres, y, finalmente, muchedumbre. Imagen de Dios habían sido antes; ahora eran imágenes de sí mismos que reprodujeron otras imágenes pecaminosas de sí mismo. Ahora estaban en relación y contacto con los ángeles caídos"... "Un rostro severo y esplendoroso apareció. Ellos se presentaron con la cabeza inclinada y no se atrevían a mirar el rostro de Dios. Se miraban uno a otro y se culpaban mutuamente de su desobediencia. Entonces Dios les señaló un lugar aún más abajo"... "Mientras ellos huían, parecíame que el Paraíso terrenal, detrás de ellos, se alejaba"., Cf. "Visiones del Antiguo Testamento", Beata Sor Ana Catalina Emmerick, Tomo II, Libros I y IV, Cap. VI y VIII,  Pág., 24 y VIII. Con Aprobación Eclesiástica. Ver: Génesis 3, 1 - 24.



Set ....  Año 3322  A. de JS. - 2

Enós .... 3129 - 3

Cainán .... 3111 - 4

Mahalaleel ....  3011 - 5

Jared ....  2863 - 6

Enoc ....  2710 - 7

Matsalen .... 2706 - 8

 Lamec .... 2702 - 9

NOÉ .... 2615 - 10

Sem .... 2516 - 11

Arfaxad ....  2336 - 12

Sala .... 2213 - 13

Eber .... 2115 - 14

Falec .... 2110 - 15

Ragau .... 2102 - 16

Saruc .... 2015 - 17

Nacor .... 2003 - 18

Taré .... 2001 - 19

ABRAHÁM .... 1998 - 20

Isaac .... 1927 - 21

JACOB .... 1909 - 22

Judá .... 1810 - 23

Fares .... 1717 - 24

Esrón .... 1616 - 25

Aram .... 1604 - 26

Aminadab .... 1015 - 27

Naassón .... 923 - 28

Sala .... 817 - 29

Booz  .... 705 - 30

Obed .... 616 - 31

Jesé .... 615 - 32

DAVID .... 600 - 33



DE DAVID HASTA HELI ( SAN JOAQUIN )



Natán - 34

Matat - 35

Menna - 36

Melea - 37

Eliacim- 38

Jonam - 39

José - 40

Judá - 41

Simeón - 42

Leví - 43

Matat - 44

Jorim - 45

Eliezer - 46

Jesús - 47

Er - 48

Elmadam - 49

Cosam - 50

Addi - 51

Melqui - 52

Neri - 53

Salatiel - 54

Zorobabel - 55

Resa - 56

Joanam - 57

Judá - 58

José - 59

Semei - 60

Matatías - 61

Maat - 62

Nagai - 63

Esli - 64

Naum - 65

Amós - 66

Matatías - 67

José - 68

Janai - 69

Melqui - 70

Leví - 71

Matat - 72

Helí ( San Joaquín ) - 73



Salomón - 1

Roboam - 2

Abías - 3

Asa - 4

Josafat - 5

Joram - 6

Uzías - 7

Jotam - 8

Acaz - 9

Ezequías - 10

Manasés - 11

Amón - 12

Josías - 13

Jeconías - 14

Salatiel - 15

Zorobabel - 16

Abiud - 17

Eliaquim - 18

Azor - 19

Sadoc - 20

Aquim - 21

Eliud - 22

Eleazar  - 23

Matán - 24

Jacob ( Padre de José de Nazareth ) - 25

José ( Esposo de María ) - 26



"José, El marido de María, y ella fue madre de Jesús, al que llamamos el Mesías"., Cf. San Mateo 1, 6 - 16.



PECULIARIDADES ESPECIALES DE LAS GENEALOGÍAS



1. Es ascendente para la Beata Ana Catalina Emmerick;  comienza en Adán y llega hasta San Joaquín ( Helí ), San José de Nazareth, María de Nazareth y Jesús de Nazareth para así demostrarnos que la Sagrada Familia de Nazareth no solo ERA de la ESTIRPE de DAVID y de ABRAHÁM, sino también de ADÁN.

San José ( 7 ) - Jesús y María -  San Helí ( 7 )

ADÁN

2. Y según también las Sagradas Escrituras es ascendente; comienza en Jesús de Nazareth y llega hasta el primer hombre, Adán, para así demostrarnos: Que era hijo no sólo de María  y de Abrahám, sino también de Adán; y, por consiguiente, MESIAS no sólo del pueblo de Abrahám el de israel, sino también del género humano que es el de Adán, y el de Dios.

3. Sus series, de una u otra manera, son cuatro:


La primera ( Jesús - Zorobabel ) consta de 21 generaciones.

La segunda ( Salatiel - Natán ) consta de 21 generaciones.

La tercera ( Salatiel - Abrahám ) consta de 14 generaciones; y sus personajes son exactamente los mismos que los de la primera de San Mateo.

La cuarta ( Abrahám - Dios ) consta de 21 generaciones; ésta es peculiar y exclusiva de San Lucas.


21 + 21 + 14 + 21 = 77 = 77



 LA GENEALOGÍA DE SAN LUCAS


 Primera Serie



Jesús ( de Nazareth )

José

Helí

Matat Leví

Melqui

Janai

José

Matatías

Amós

Naum

Esli

Nagai

Maat

Matatías

Semei

José

Judá

Joanam

Resa

Zorobabel



Segunda Serie



Salatiel

Neri

Melqui

Addi

Cosam

Elmadam

Er

Jesús

Eliezer

Jorim

Matat

Leví

Simeón

Judá

José

Jonam

Eliacim

Melea

Menna

Matata

Natán

 

Tercera Serie



David

Jesé

Obed

Booz

Sala

Naassón

Aminadab

Aram

Esrón

Fares

Judá

Jacob

Isaac

Abrahám



Cuarta Serie



Taré

Nacor

Saruc

Ragau

Falec

Eber

Sala

Cainán

Arfaxad

Sem

Noé

Lamec

Matusalén

Enoc

Jared

Malelel

Cainán

Enós

Set

Adám

Dios.



La serie con sus números de San Mateo, como él mismo se cuida de advertírnoslo ( Cf. San Mateo 1, 1; 1, 17 ), consta de 3 series, con 14 generaciones cada serie; cuarenta y dos en conjunto. La de San Lucas, aunque él nada advierte, consta de 4 series: tres de 21 generaciones cada una, más otra única de catorce; en conjunto las generaciones suman 77. San Mateo enumera los antepasados de José y San Lucas los de María.

Las genealogías, tanto la de San Mateo como la de San Lucas, se relacionan con José de Nazaret:

La de San Mateo es materialmente, y también formalmente ( o sea, carnalmente o por naturaleza), de San José.

La de San Lucas es materialmente de María de Nazaret; y sólo formalmente ( o por adopción ) de San José.

Todo el quid y el secreto está en el término ADOPCIÓN.  Los Hebreos ni la practicaban ni la conocían tal como la entendieron griegos, romanos y latinos; para ellos venía a ser esto:

Según se desprende de dos famosos textos ( Cf. Esdr. II, 61 y Neh. VII, 63 ), "el marido de una hija heredera, es decir, sin hermanos varones, entraba a formar parte de la familia del suegro, a quien consideraba y tenía como padre". En consecuencia, siendo María de Nazareth hija heredera de SANGRE REAL, su esposo José era jurídicamente considerado y socialmente tenido como hijo de Helí ( San Joaquín ), quien era en realidad el padre de su esposa, María, y suegro suyo.

San Mateo, en su genealogía de San José de Nazareth, sigue a simple vista la vía natural, la de sangre, y escribe: "Jacob engendró a José el esposo de María, de la cual nació Jesús".   San Lucas, en la suya, sigue la vía legal, y escribe con propiedad: "Jesús hijo de José, el de Helí, etc". Así se concibe sin dificultad que las dos genealogías sean enteramente distintas, pues la de San Mateo registra los padres naturales y consanguíneos de José, mientras que la de San Lucas consigna los padres legales de San José.


007 ¿Qué nos dice María Valtorta?


"Dios para manifestarse a los hombres en la nueva y completa forma que empieza con la era de la Redención, no escogió para Trono suyo una estrella del cielo, ni el palacio rico de un poderoso. No quiso ni siquiera las alas de los ángeles que le sirviesen de peana a sus pies. Quiso un seno sin mancha alguna.

También Eva había sido creada sin mancha, pero libremente se entregó al mal. María, que vivió en un mundo corrompido -lo que no pasó con Eva- no quiso manchar su candor ni siquiera con el pensamiento que mirase al pecado. Supo Ella que pecado existe. Vio caras raras y horribles. Las vió todas. Aun la más horrible, la del deicida. Las conoció, sin embargo, para expiar por ellas y para ser en la eternidad la que tiene piedad de los pecadores y la que ruega por su redención"., Cfr. -El Hombre-Dios-, Vol. I, Primera Parte, Capítulo 1, Pág., 4. Dios quiso un Seno sin Mancha Alguna: El de María de Nazareth. Amén.


008 ¿Qué nos dice Puebla?


"María, llevada a la máxima participación con Cristo, es la colaboradora estrecha en su obra. Ella fue -algo del todo distinto de una mujer pasivamente remisiva o de religiosidad alienante- ( MC 37 ). No es sólo el fruto admirable de la redención; es también la cooperadora activa.

En María se manifiesta preclaramente que Cristo no anula la creatividad de quienes le siguen. Ella, asociada a Cristo, desarrolla todas sus capacidades y responsabilidades humanas, hasta llegar a ser la nueva Eva junto al nuevo Adán.

 María, por su cooperación libre en la Nueva Alianza de Cristo, es junto a Él protagonista de la historia. Por esta comunión y participación, la Virgen Inmaculada vive ahora inmersa en el misterio de la Trinidad, alabando la gloria de Dios e intercediendo por los hombres"., Cfr. -III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano-, Artículo # 293, Pág., 103 (1979).


009 ¿Qué nos dice San Ireneo de Lyón?


"La Redención siguió el mismo camino que la Perdición pero al revés, pues en la Perdición el fruto que estaba en el árbol, a causa de un ángel termina en el vientre de la mujer trayendo la condenación para todos; por el contrario en la Redención el Fruto que a causa de un ángel estaba en el Vientre de la Mujer, termina en el árbol trayendo la salvación para todos"., Cfr. -Adversus Haereses- V, XIX - Recirculación.

"En la perdición: El fruto: El fruto prohibido ( Gén. 2, 17); El Árbol: El Árbol de la ciencia del bien y del mal ( Gén. 3, 11); El Ángel: La Serpiente, es decir, el diablo o Satanás ( Apo. 12, 9); La Mujer: Eva ( Gén. 3, 20 ). En la Redención: El fruto: Jesús, el Bendito fruto del Vientre de María ( Lc. 1, 42); El Árbol: La Cruz en la que Muere Jesús ( Jn. 19, 25 ); El Ángel: San Gabriel, Arcángel que Anuncia la Encarnación del Verbo ( Lc. 1, 26 ); La Mujer: La Santísima Virgen María, Madre del Verbo ( Lc. 2, 6 )"., Cfr. "He aquí la Esclava del Señor", Ingeniero y Teólogo, Wilson Tamayo, Sub-Director Internacional de Lazos de Amor Mariano, Capítulo I, Pág.25 (2006).


010 ¿Qué nos dice San Luis María Grignon de Montfort?


"Dios Padre dio al mundo a su Unigénito solamente por medio de María... Dios Hijo se hizo hombre para nuestra salvación, pero en María y por María... Dios Espíritu Santo formó a Jesucristo en María... Dios Padre comunicó a María su fecundidad, en cuanto una pura criatura era capaz de recibirla, a fin de darle poder para engendrar a su Hijo y a todos los miembros de su cuerpo místico"., Cfr. -Verdadera Devoción-, Cap. I, Dev. Necesaria, Artículo 1, Principio I, Pág., 14.


011 ¿Qué nos dice el Pbro. Rafael García Herreros?


"María es la mujer excepcional a quien Dios confió el cuidado de la Encarnación. La realización histórica del misterio del Verbo Encarnado fue sometida a la libre aceptación de la Virgen María. El éxito de la Encarnación y de sus designios fue dejado en las manos de esta doncella, hija de los hombres, para que llegara a ser la maravillosa colaboradora de Dios.

El prodigioso destino de María está ligado al misterio de Cristo. Al misterio del amor de Dios. Dios salva al mundo por medio de Jesucristo, pero todo el misterio humano de Jesucristo depende de María. Por cualquier aspecto que contemplemos el mundo, Jesucristo está en el fondo de todas las cosas. Jesucristo es el Centro del Universo y de la historia. Y el punto de partida de Jesucristo es María. Si no hemos de explicar absurdamente las cosas por lo fatal y por el Sino, debemos explicarlas por la Providencia, por Jesucristo y por María"., Cfr. -La Virgen María-, Extractos, Cap. XII, Pág., 23-24 ( 1986).


012 ¿Qué nos dice San Efrén?


"Eva, madre de todos los vivientes, se convirtió en fuente de muerte para todos los vivientes; pero floreció María, nueva vid, en lugar de la vid antigua, Eva, y en ella habitó el sarmiento nuevo, Cristo...Al género humano le fueron dadas dos vírgenes: una fue causa de vida; otra, causa de muerte. A causa de Eva nació la muerte; a causa de María la vida"., Cfr. -Ench. mar-., pp. 219 - 268.


012 ¿Qué nos dice el Papa Pío IX?


"Las mismísimas palabras con que las Divinas Escrituras hablan de la sabiduría Increada y describen sus orígenes eternos, acostumbró la Iglesia aplicarlas a la predestinación de María, predestinación y orígenes que fueron establecidos y ordenados en el mismo decreto de la Encarnación de la Sabiduría eterna".Cfr. Bula "Ineffabilis Deus", Epístola Apostólica de S.s. Pío IX, 8 de diciembre de 1854,  2. Sentir de la Iglesia respecto a la Concepción Inmaculada.


013 ¿Qué nos dice el Papa León XIII?


"La Virgen santísima, que fue elegida para ser Madre de Nuestro Señor Jesucristo, que es Nuestro hermano, tuvo entre todas las madres la misión singularísima de manifestarnos y derramar sobre nosotros su misericordia", Cfr. Magnae Deis Matris: Sobre el Santísimo Rosario, S.s. Papa León XIII, 8 de Septiembre de 1892, 5º María, Madre de Misericordia.


014 ¿Qué nos dice San Bernardo?


"Elegida desde el principio de los tiempos, preconizada y preparada para Sí por el Altísimo, custodiada por los ángeles, preseñalada a los patriarcas, prometida por los Profetas"., Cf. Predestinación de la Virgen María a la Divina Maternidad, II, 2º Testimonio de los Santos, 2, Pág., 54, Tratado sobre la Santísima Virgen, P.  Pascual Rambla O.F.M. (1954). Otros:


015 ¿Qué nos dice San Bernardino de Sena?


"Madre de Dios y de los hombres, a quien el Padre predestinó desde toda la eternidad, Virgen perpetua"., Cfr. Sermón IX, de la Virgen María.


016 ¿Qué nos dice el Vaticano Segundo?


“La Bienaventurada Virgen, predestinada desde toda la eternidad como Madre Dios junto con la encarnación del Verbo por designio de la divina Providencia, fue en la tierra la esclarecida Madre del divino Redentor y en forma singular la generosa colaboradora (socia) entre todas las criaturas y la humilde esclava del Señor. Concibiendo a Cristo, engendrándolo, alimentándolo, presentándolo en el templo al Padre, padeciendo (compatiens) con su Hijo mientras El moría en la cruz, cooperó en forma del todo singular, por la obediencia, la fe, la esperanza y la encendida caridad, en la restauración de la vida sobrenatural de las almas. Por tal motivo es nuestra madre en el orden de la gracia”., Cf. Constitución Lumen Gentium, n 61.


017 ¿Qué nos dice el Papa San Juan Pablo II?


"En el misterio de Cristo, María está presente ya 'antes de la creación del mundo' como aquella que el Padre 'ha elegido' como Madre de su Hijo en la Encarnación, y junto con el Padre la ha elegido el Hijo, confiándola eternamente al Espíritu de santidad. María está unida a Cristo de un modo totalmente especial y excepcional, e igualmente es amada en este 'Amado' eternamente, en este Hijo consustancial al Padre, en el que se concentra toda ¡la gloria de la gracia!"., Cfr. Enc. Redemptoris Mater, n. 8.


018 ¿Qué nos dice el Pbro. Fray Pascual Rambla?


"María ha sido predestinada a Madre de Dios, y por  razón de esta dignidad se le concede el mayor grado de gracia y de gloria", Cfr. Tratado Popular sobre la Santísima Virgen", Pbro. Pascual Rambla O.F.M., Capítulo I, 1º , Extracto, Pág., 51, (1954).


019 ¿Las consecuencias de la predestinación de la Virgen - Primera Parte?


"La maternidad divina no es una función pasajera. Cuando la Iglesia triunfante sea la única que permanezca en el fin del mundo, cesarán las funciones: toda la jerarquía católica, papa, cardenales, obispos, ninguno tendrá ya autoridad. No se darán más los sacramentos, porque los santos del cielo poseerán la realidad de la que son signos. Pero la relación de María con Jesús continuará siendo perfecta. Todo ser guarda en sí mismo la realidad de su origen. Los hijos son para siempre los descendientes de quienes les dieron la vida, independientemente del estado de sus padres. Jesús será siempre consciente de que nació de la Virgen y de haber sido formado por ella. Sin embargo, la relación de Jesús con María no es solo la de un niño con aquella de quien recibió la vida. Fue Dios mismo quien recibió de ella el ser humano. Todo lo que ocurre en la humanidad de Cristo es un misterio permanente, y nada, ni de su vida terrena ni de su origen humano, deja de vivir y actuar en Cristo glorioso: todo el misterio de Cristo está presente sin cesar en Él. Por eso en la Misa adoramos a Cristo especialmente en su pasión y en su muerte, pero todos los misterios desde su Encarnación hasta su Ascensión están siempre presentes. Ahora bien, la maternidad divina es un vínculo personal, entre la Virgen y el Verbo Encarnado, que es más completo que el vínculo original: está cimentado en la Encarnación y perdura lo mismo que esta última, es decir, eternamente. María permanece unida a toda la vida, a todo el destino del Verbo Encarnado. Por eso su maternidad la marca eternamente, en todo su ser, en toda su persona consagrada a Jesús, como una compartición total y siempre actual. Su maternidad permanece como una gracia siempre dada", Cfr. Origen:  La Predestinación de la Virgen María, FSSPX.News, Octubre 09, 202, Actualidad, Noticias.


020 ¿Las consecuencias de la predestinación de la Virgen - Segunda Parte?


"De ello se desprende que antes de ser madre de Cristo, y desde el primer momento de su existencia, María fue creada, elegida, amada ya como madre y para ser madre. La idea de la predestinación se suma a la de la gracia y la acción divina en el alma, la de la elección eterna e inmutable. La Santísima Virgen fue predestinada para ser la madre del Verbo Encarnado. Toda su gracia e incluso su gloria le son dadas para poder serlo perfectamente, hasta el punto de convertir a la madre en socia -asociada a la obra de su Hijo- en la unión más íntima y total. Para expresar esta unión total, la teología utiliza una expresión particular: habla de un mismo “decreto de la Encarnación” que predestina a María con Jesús. El término decreto designa aquí una “decisión” divina, como podemos percibirla y expresarla en nuestro pobre lenguaje humano, porque esta “decisión” es eterna. Para explicarlo un poco más a fondo, cabe señalar que los ángeles y los hombres están predestinados en Jesucristo. Todas las gracias dadas aquí abajo, y la coronación gloriosa de cada uno de los santos en el Cielo, son el efecto de la gracia de Jesucristo y, por tanto, de la Encarnación. Pero, como María es la Madre de Cristo, del Verbo Encarnado, su ser natural mismo es para la Encarnación. Y la gracia que se le da es solo para el papel que debe desempeñar en esta obra sublime de la Santísima Trinidad: la Encarnación del Verbo, del Hijo de Dios. Por tanto, es necesario llegar a esta conclusión tan sublime y profunda: la predestinación de María no es, por tanto, únicamente el efecto de la de Jesús, sino que forma parte de ella. Es por Jesús que María es lo que es, para la perfección de la Encarnación, para el cumplimiento de la predestinación del mismo Jesús: en particular, del misterio de la Redención", Cfr. Origen: La Predestinación de la Virgen María, FSSPX.News, Octubre 09, 2021, Actualidad, Noticias.


021 ¿Que nos dice el Catecismo de la Iglesia Católica?


488 "Dios envió a su Hijo" (Ga 4, 4), pero para "formarle un cuerpo" (cf. Hb 10, 5) quiso la libre cooperación de una criatura. Para eso desde toda la eternidad, Dios escogió para ser la Madre de su Hijo a una hija de Israel, una joven judía de Nazaret en Galilea, a "una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María" (Lc 1, 26-27): «El Padre de las misericordias quiso que el consentimiento de la que estaba predestinada a ser la Madre precediera a la Encarnación para que, así como una mujer contribuyó a la muerte, así también otra mujer contribuyera a la vida» (LG 56; cf. 61). 489 A lo largo de toda la Antigua Alianza, la misión de María fue preparada por la misión de algunas santas mujeres. Al principio de todo está Eva: a pesar de su desobediencia, recibe la promesa de una descendencia que será vencedora del Maligno (cf. Gn 3, 15) y la de ser la madre de todos los vivientes (cf. Gn 3, 20). En virtud de esta promesa, Sara concibe un hijo a pesar de su edad avanzada (cf. Gn 18, 10-14; 21,1-2). Contra toda expectativa humana, Dios escoge lo que era tenido por impotente y débil (cf. 1 Co 1, 27) para mostrar la fidelidad a su promesa: Ana, la madre de Samuel (cf. 1 S 1), Débora, Rut, Judit, y Ester, y muchas otras mujeres. María "sobresale entre los humildes y los pobres del Señor, que esperan de él con confianza la salvación y la acogen. Finalmente, con ella, excelsa Hija de Sión, después de la larga espera de la promesa, se cumple el plazo y se inaugura el nuevo plan de salvación" (LG 55)".


022 ¿La Devoción a María, señal de Predestinación?


“Los mayores Santos, los más célebres Doctores de la Iglesia están de acuerdo en decir, que un alma penetrada de una sincera devoción a María, no puede perderse eternamente, porque una Madre tan tierna y afectuosa no consentirá jamás en verse separada de sus hijos.  Ella les alcanzara, - dice un piadoso autor - tantas gracias durante su vida, y les asistirá de tal modo en el terrible momento de la muerte, que no podrán menos de salvarse.  Esta es la razón porque San Bernardo, este gran siervo, de María, llama a la devoción para con la Santísima Virgen “la señal más cierta de predestinación”. San Buenaventura, lleno de alegría al  pensar, en el gran medio de salvación que poseemos en María exclamaba igualmente: «Augusta Reina, el que os honra y se encomienda a vuestra bondad, no tiene que temer la perdición eterna».  San Anselmo, volviéndose a la Santísima Virgen, la decía: «Basta, oh María, que deseéis nuestra salvación, para, que seamos salvos».  San Antonio, conversando con María, la decía también: «Vuestros siervos ¡oh, Señora Nuestra! gozan de una gran paz en esta vida, y sus almas no verá la muerte eterna,.  No, no, un cristiano fiel en tributaros sus obsequios, no va al infierno». La Santa Iglesia misma aplica a María aquellos pasajes de la Sagrada Escritura, que nos dan a conocer, en la devoción a la Madre de Dios, un signo de predestinación: «El que me hallare, hallará la vida, y los que me honran, tendrán la vida eterna».  Además llama a María la salud, la vida y la esperanza de todos los que se encomiendan a ella para alcanzar el Paraíso.  ¿Hay necesidad de añadir más a esto?  Los demonios, fueron un día obligados por Santo Domingo a confesar públicamente que «ninguno de los que perseveran en la devoción a María, se condena». ¡Animo, pues, alma mía, ánimo! ¡sirvamos a María con fidelidad, confianza, ternura y amor, rindamos toda suerte de obsequios a su santísimo Corazón, y nuestro es el cielo!”, Cfr. Oraciones y Devociones Católicas.


023 ¿Esta predestinación encuentra su realización efectiva en la concepción del Salvador?


"Mira qué hoy pongo ante ti la vida y el bien, la muerte y el mal (…) poniendo ante ti la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu posteridad» (Dt 30,15ss.). La Madre de Jesús, por su obediente fiat ante el mensaje del ángel, medió al mundo al Autor y Fuente de todas las gracias (cf.: Lc 1, 26-38). El oficio de Nuestra Señora como Mediadora materna de las gracias de la Redención fue delineado en la Visitación a Isabel, lo cual condujo a la santificación del Bautista no nacido aun (cf.: Lc 1, 39-45); y en las Bodas de Caná, donde la Mediadora intercedió por el primer milagro y ministerio público del Mediador (cf.: Jn 2, 1-11). El oficio de la universal Madre y Mediadora de las gracias fue totalmente establecido ante la Cruz con las palabras del agonizante Salvador al dar a la humanidad a su propia Madre como último don de su sacrificio redentor (cf.: Jn 19, 25-27). «Los doctores de la Iglesia enseñan comúnmente que la Santísima Virgen María, que parecía ausente de la vida pública de Jesucristo, estuvo presente, sin embargo, a su lado cuando fue a la muerte y fue clavado en la cruz, y estuvo allí por divina disposición. En efecto, en comunión su hijo doliente y agonizante, soportó el dolor y casi la muerte; abdicó los derechos de madre sobre su Hijo para conseguir la salvación de los hombres; y, para apaciguar la justicia divina, en cuanto dependía de ella, inmoló a su Hijo, de suerte que se puede afirmar, con razón, que redimió al linaje humano con Cristo. Y por esta razón, toda suerte de gracias que sacamos del tesoro de la redención nos vienen, por decirlo así, de las manos de la Virgen dolorosa», Cf. S.s. BENEDICTO XV, Carta Apostólica Inter sodalicia, 22-5-1918. «Esta predestinación encuentra su realización efectiva en la concepción del Salvador, y en los actos por los cuales ella prepara primero la Hostia que había de ser ofrecida en la cruz por la salvación del género humano y coopera después con Cristo, identificada su voluntad con la del Hijo, co-ofreciendo al Padre la inmolación de la vida de su Hijo para salvación y rescate de todos los hombres. Ahora bien: dada la unión tan estrecha que en la predestinación y revelación divina tienen Jesús y María acerca de nuestra redención sería gran torpeza no ver en todos estos hechos [dar a luz al Salvador; sustentarlo; nutrirlo; defenderlo de Herodes; presentarlo en el templo; buscarlo entre los doctores de la ley; ‘ayudarlo’ en el inicio de su vida pública en las bodas de Caná; asistir a la inmolación de su vida en la cruz; etc.] nada más que la materialidad de los mismos, sin percibir el lazo tan íntimo y profundo que los une en el gran misterio de nuestra salud», Cf. CUERVO O.P., P. MANUEL, Maternidad divina y corredención mariana"., Cfr. Adelante la Fe, María Santísima y los predestinados, Por el Lic. Germán Mazuelo-Leytón, 30 de Abril de 2019., Págs. 1-6.


024 ¿La predestinación es completamente gratuita?


"San Pablo dice: Dios quiere que todos los hombres sean salvos y lleguen al conocimiento de la verdad. Pues hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres: el hombre Cristo Jesús que se entregó a sí mismo en rescate por todos (I Tim 2, 4). «Dios no manda jamás lo imposible y hace realmente posible a todos, el cumplimiento de sus preceptos, en la hora en que ellos obligan y en la medida en que son conocidos. Sin embargo, hay almas que, por su culpa, se pierden y a veces almas que han llegado a estar muy cerca del Salvador, como fue la del «hijo de perdición» (Juan, XVII, 12). Hay otras, los elegidos, que serán infaliblemente salvados: entre ellos, niños que mueren poco después del bautismo, y adultos que, por la gracia divina, no solamente pueden observar los preceptos, sino que de hecho los observan y obtienen el don de la perseverancia final, Cf. GARRIGOU LAGRANGE O.P., P. REGINALD, La predestinación de los santos. Todos los teólogos católicos están completamente de acuerdo en los siguientes puntos que pertenecen expresamente a la fe católica o son doctrina cierta, y son más que suficientes para que cada uno trabaje con seriedad en la salvación de su alma:

1.° Dios quiere sinceramente que todos los hombres se salven. Consta expresamente en la Sagrada Escritura (1 Tim. 2, 3-4).

2.°. En su consecuencia, Cristo murió por todos los hombres sin excepción. Consta también en la Sagrada Escritura (2 Cor. 5, 15) y ha sido expresamente definido por la Iglesia (D 1096).

3.° En virtud de su voluntad salvífica y en atención a los méritos de Cristo Redentor, Dios ofrece siempre a todos los hombres las gracias necesarias y suficientes para que de hecho puedan salvarse si quieren (cf. D 827).

4.° «Que algunos hayan sido predestinados al mal por el divino poder, no sólo no lo creemos, sino que, si hubiere algunos que quieran creer tanta maldad, con toda repulsión les anatematizamos» (D 200).

5.° «Que algunos se salven, es don del que salva; pero que algunos se pierdan, es merecimiento de los que se pierden» (D 318).

6.° «Ni los malos se perdieron porque no pudieron ser buenos, sino porque no quisieron ser buenos y por su culpa permanecieron en la masa de condenación» (D 321).

7.° «Porque Dios no manda cosas imposibles a nadie, sino que, al mandar alguna cosa, nos avisa que hagamos lo que podamos y pidamos lo que no podamos y nos ayuda para que podamos» (D 804).

Mientras tanto, con temor y temblor trabajad por vuestra salud (Flp. 2, 12), sabiendo que, la salvación eterna está al alcance de cada uno, y por parte de Dios no quedará, Cf. ROYO MARÍN O.P., P. ANTONIO, Teología de la salvación, n° 97.

Se establece que tal es la enseñanza de la Escritura, porque ella afirma a este respecto, tres cosas incontestables:

1ª. Dios ha elegido a ciertos hombres (Mt. 20, 16; 24, 31; Lc.12, 3 2; Rom. 8, 3 3; Ef. 1, 4).

2ª. Dios los ha elegido eficazmente, para que lleguen infaliblemente al cielo: Mt., 24, 24; Jn, 6, 39; 10, 28: mis ovejas no perecerán jamás; nadie las arrebatará de mi mano; Rom. 8, 30: Aquellos que El ha predestinado, también los ha llamado, y a aquellos a quienes ha llamado, también los ha justificado; y a aquellos que ha justificado, también los ha glorificado.

3ª. Dios ha escogido sus elegidos de una manera absolutamente gratuita antes de toda previsión de sus méritos: Lc. 12, 32: No temas, pequeño rebaño, porque vuestro Padre ha encontrado bueno el daros el reino. Jn. XV, 16: «No sois vosotros quienes me habéis escogido, sino que yo os he escogido y os he establecido, a fin de que vayáis y que llevéis fruto y que vuestro fruto permanezca»; Rom. 11, 5: En el tiempo presente, hay un resto (en Israel) según la elección de gracia. Ahora bien, si es por gracia, no es por las obras; de otro modo la gracia no es ya gracia; Ef., 1,4: En Él (Jesucristo) Dios nos ha elegido antes de la constitución del mundo, para que seamos santos, y no porque nosotros lo seamos, o porque Él ha previsto que nosotros lo seríamos por nosotros mismos. Rom. 8, 29: a aquellos que El ha conocido de antemano (con benevolencia) los ha predestinado a ser semejantes a la imagen de su Hijo.

San Agustín escribe: Por su predestinación, Dios ha previsto lo que Él había de hacer, para conducir infaliblemente a sus elegidos a la vida eterna.

«La predestinación es completamente gratuita y depende en absoluto del libre beneplácito de Dios, que nadie puede conocer si el mismo Dios no se lo revela», Cf. ROYO MARÍN O.P., P. ANTONIO, ¿Se salvan todos? Estudio teológico sobre la voluntad salvífica universal de Dios.

El Concilio de Trento declaró y definió que, sin especial revelación divina, nadie puede estar seguro de su salvación. «Aunque por privilegio especial sea revelada a alguien su predestinación, no es, sin embargo, conveniente que se revele a todos, porque en tal caso los no predestinados se desesperarían, y la seguridad engendraría negligencia en los predestinados», Cf. DE AQUINO, Santo TOMÁS, Suma teológica, I, q. 23, a. 1, ad 4", Cfr. Adelante la Fe, María Santísima y los predestinados, Por el Lic. Germán Mazuelo-Leytón, 30 de Abril de 2019., Págs. 1-6.


025  ¿Jacob es figura de Cristo y de los predestinados y Esaú de los réprobos?


"Los Santos y los Doctores y el Magisterio eclesiástico, nos repiten la «necesidad moral» que tenemos los católicos de la devoción a Nuestra Reina y Madre para alcanzar al fin de nuestra existencia, la salvación eterna. «Tanta es la grandeza de María, afirmó el papa León XIII, tanta la gracia de que goza ante Dios que el que, necesitando ayuda no acude a Ella pretende volar sin alas». Pero, ¿de qué devoción se trata? Ciertamente no será devoción verdadera la de aquel que se entregase al pecado, en la confianza de que la Virgen le salvará del mismo. El que así lo hiciere manifestaría acogerse a la conocida fórmula herética «confía y peca». Una devoción semejante, lejos de honrar a María la injuria, pues pretende hacerla solidaria de sus iniquidades. Habrá también una segunda pseudo devoción: la del pecador que invoca a María, pero sin decidirse a abandonar el pecado, nadie puede prometerse el auxilio maternal de la Virgen porfiando en pecar. Sin embargo, San Luis María de Montfort, hablando del rezo cotidiano del Santo Rosario, enfatiza: «Aun cuando os hallaseis al borde del abismo o tuvieseis un pie en el infierno, aun cuando hubieseis vendido vuestra alma al demonio, aun cuando fueseis un hereje endurecido y obstinado como un diablo, tarde o temprano os convertiréis y salvaréis, con tal que (lo repito y notad bien mis palabras y los términos de mi consejo) recéis devotamente todos los días el Santo Rosario hasta la muerte, para conocer la verdad y obtener la contrición y el perdón de vuestros pecados», Cf. Secreto admirable del Santísimo Rosario, n° 4. Las palabras del Santo, nos llevan de la mano a la tercera categoría de devoción a la Virgen: la del que invoca a María suplicándole le arranque y desate de los lazos de sus pecados. Este tal cerca está de su redención. Así, la auténtica devoción a Santa María que lleva consigo la prenda de salvación, es la del devoto que se esfuerza por imitar sus virtudes, perseverando en su amor e invocación. Así si la fórmula herética «confía y peca», que predica el modernismo, contrasta con la fórmula católica, descrita por San Juan, que podemos aplicar a María Santísima de esta manera: «Hijitos míos, esto os escribo para que no cometáis pecado. Mas si alguno hubiere pecado, sepa que tenemos buena abogada ante Dios», Cf. I Carta, 2, 1. Montfort señala que Jacob es figura de Cristo y de los predestinados, y Esaú de los réprobos. Los réprobos apenas se cuidan de la devoción a la Santísima Virgen, es verdad que no la aborrecen formalmente; algunas veces la alaban; dicen que la aman; hasta practican algunas devociones en honra suya; pero, por lo demás, no pueden sufrir que se la ame tiernamente, porque no tienen para con Ella las ternuras de Jacob… venden su derecho de primogenitura, es decir, los goces del cielo, por un plato de lentejas, por los placeres de la tierra; en pocas palabras: no piensan sino en el mundo, no aman más que la tierra, no hablan ni tratan más que de la mundanidad y de sus placeres, vendiendo por un breve momento de goce, por un humo vano de honra y por un pedazo de tierra dura, amarilla o blanca (oro o plata), la gracia bautismal, su herencia celestial", Cfr. Adelante la Fe, María Santísima y los predestinados, Por el Lic. Germán Mazuelo-Leytón, 30 de Abril de 2019., Págs. 1-6.


026  ¿Los réprobos aborrecen y persiguen sin tregua a los predestinados?


"Finalmente, los réprobos aborrecen y persiguen sin tregua a los predestinados, franca o solapadamente; no pueden soportarlos; los deprecian, los critican, los contradicen, los injurian, los roban, los engañan, los empobrecen, los desechan, los reducen a polvo, Cf. Tratado de la Verdadera Devoción a María, ns. 188-190. San Alfonso María de Ligorio, nos dice: «Dos cosas son menester: la primera es que le ofrezcamos nuestros homenajes con el alma limpia de todo pecado. De otra suerte María podría echarnos en cara lo que, a un soldado vicioso, del que habla San Pedro Celestino. Este soldado no dejaba pasar día alguno sin hacer algún obsequio a la Virgen. Aconteció que un día se sintió acosado por el hambre; y entonces se le apareció María Santísima, presentándole exquisitos manjares, pero en un plato tan sucio que sentía indecible repugnancia en probarlos. «Soy -le dijo la Virgen- la Madre de Dios, que ha venido a mitigar el hambre que te devora». «Pero, en este plato ¿quién podrá comer?». «Y ¿cómo quieres que yo – repuso María- acepte tus obsequios, ofreciéndomelos con un alma tan manchada de pecados?», Cf. Las glorias de María. Si María Santísima es Madre de los hombres todos, lo es especialmente de los predestinados, es decir, de los que debe llevar hasta la vida de la gloria. Son estos los redimidos que la escogen por Madre y Señora permitiéndole cumplir plenamente su maternidad de gracia, Cf.: Tratado de la Verdadera Devoción a María, ns. 29-33. Si la exclusión positiva de la devoción a Nuestra Señora llevaría consigo la señal segura de condenación, por el contrario, la auténtica devoción y el singular amor a María -nos enseñan los santos- es nota característica de los que se han de salvar, signo seguro de predestinación divina", Cfr. Adelante la Fe, María Santísima y los predestinados, Por el Lic. Germán Mazuelo-Leytón, 30 de Abril de 2019., Págs. 1-6.


 027 ¿La Predestinación de María: Una razón para confiar?

"Dios no hace nada espontáneo y sin razón. Todo lo que sale de sus Manos es perfecto. Hemos contemplado cómo Nuestro Señor Jesucristo en su Humanidad santísima y Nuestra Señora estaban en la mente de Dios como uno solo. La dilección de Dios para con María Santísima al llenarla de privilegios únicos, celando por dar a su Hijo la mejor de las Madres, nos muestra cómo Él actúa en todas las cosas: con celo, cuidado y perfección. Por tanto, tenemos suficientes motivos para confiar en su Divina Providencia, que cuida de cada uno de la misma forma que lo hizo al preparar el Tabernáculo de Jesús, María", Caballeros de la Virgen, 10 de Mayo de 2022.




028 ¿Análisis del Credo  de los misterios de la vida de Jesús en relación con María: Qué es la Predestinación  de María?

Por: Fray Diego op. [(7.13)]




029 ¿La predestinación de María - Catequesis en Casa?


Por: Monseñor Miguel Fernando González Mariño [(Capítulo 32)]




030 ¿Nació de la Virgen María: La predestinación de María?


Por: Monseñor José Ignacio Munilla [(CIC 0143 - 487 - 489)]

 



  








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